Aragón inicia el camino de la Especialización Inteligente

El Gobierno de Aragón ha comenzado el camino de la Especialización Inteligente. Esta semana se han propiciado las primeras reuniones para detectar las áreas y empresas hacia las que se dirigirán las ayudas europeas en innovación e investigación.

El Gobierno de Aragón, a través de la Dirección General de Investigación e Innovación, ha iniciado esta semana las primeras reuniones para elaborar el documento sobre la Estrategia de investigación e innovación para una especialización inteligente (Smart Specialisation Strategy. RIS3). Las reuniones se han mantenido con diversos departamentos del propio Gobierno de Aragón, agentes sociales, responsables de centros de investigación universitaria y recintos de conocimiento, además de los diversos clusters sectoriales que operan en la Comunidad Autónoma.

El primer objetivo de estas reuniones, conforme a lo dispuesto en la guía que elaboró la Comisión para la elaboración de la Estrategia para una especialización Inteligente, es concretamente, ?realizar un análisis del contexto regional y el potencial de innovación?.

Aragón ha solicitado pertenecer y se ha inscrito en la plataforma S3, ?Smart Specialisation Strategy?, la base de los fondos estructurales para las inversiones en investigación e innovación como parte de la futura política de fondos de cohesión en la Europa 2020.

El concepto de las S3 debe permitir a una región, mediante la especialización, mejorar en unas áreas determinadas enfocando así el uso de los recursos públicos en aquellos ámbitos en los que tenga fuertes ventajas competitivas frente a la otra opción de repartir estos mismos recursos en numerosas áreas.

Los pasos a seguir en el diseño de esta estrategia suponen evaluar el potencial de especialización inteligente considerando el potencial innovador de la región, el tamaño del ecosistema o sectores regionales, la naturaleza de ventajas competitivas existentes o futuras y el posicionamiento internacional (dónde estamos); identificar cuáles son las inversiones (tangibles e intangibles) adicionales necesarias, poniendo especial atención en aquellas que faciliten la conexión entre diferentes áreas de negocio y de conocimiento (dónde queremos ir).; implementar servicios de apoyo a las empresas y organizaciones clave implicadas en el proceso emprendedor de descubrimiento (cómo llegar allí); y definir los indicadores de seguimiento y las posibles alternativas en caso de no lograr los objetivos (parar a tiempo).

Igualmente, los pasos señalados deben seguirse considerando las cuatro posibles rutas evolutivas en ese proceso de descubrimiento como la transición: desde sectores tradicionales a nuevas áreas más competitivas; la modernización, mediante la incorporación de nuevas tecnologías; la diversificación, a partir de especializaciones existentes y el cambio radical, desarrollando nuevos sectores.

La Estrategia de investigación e innovación para una especialización inteligente (RIS3) ?pretende lograr un crecimiento inteligente, sostenible e integrador: una política de I+D+I con un enfoque basado en la excelencia de la investigación, con trabajos en la frontera del conocimiento y dirigido a potenciar la competitividad, y una política de cohesión con un enfoque basado en el desarrollo de estrategias de innovación y de las capacidades de las regiones?, indicó el director de Investigación e Innovación del Gobierno de Aragón, Miguel Angel García Muro.

En el año 2000, el Consejo de Europa de Jefes de Estado acordó en la denominada Estrategia de Lisboa un ambicioso programa de cambios dirigidos a hacer de la Unión Europea (UE) la economía basada en el conocimiento más dinámica y competitiva del mundo, capaz de un crecimiento económico sostenible con más y mejores empleos y una mayor cohesión social, dentro del respecto al medio ambiente.

Sin embargo, la crisis ha provocado un fuerte choque para millones de ciudadanos y ha sacado a la luz algunas carencias fundamentales de la economía europea complicando la tarea de garantizar el crecimiento económico futuro. Ante esta situación se plantean una serie de retos que deben ser superados.

En este marco la UE ha adoptado, como continuación y readaptación de la Estrategia de Lisboa, la denominada Estrategia Europa 2020, es decir, la estrategia de crecimiento de la UE para la próxima década, basada en tres prioridades, que son el crecimiento inteligente (mejorando el rendimiento en materia de educación, investigación e innovación y sociedad digital), el crecimiento sostenible (desarrollando una economía que utilice eficazmente los recursos, más verde y competitiva), y el crecimiento integrador (posibilitando una economía con un alto nivel de empleo que favorezca la cohesión económica, social y territorial).

Estas prioridades apoyadas por 7 iniciativas emblemáticas están dirigidas a lograr cinco ambiciosos objetivos en materia de empleo, innovación, educación, integración social y clima/energía.

Para lograr los objetivos de crecimiento propuestos en la Estrategia EU 2020 y tal y como se indica en la iniciativa Unión por la Innovación, es necesario desarrollar una completa estrategia de innovación mediante la inversión en Investigación, Innovación y Emprendimiento en cada uno de los países y regiones de la Unión Europea.

Para ello, es necesario por una parte diseñar una política europea de Investigación e Innovación que incida en el valor del ?conocimiento como motor para el crecimiento sostenible? reforzando igualmente el enfoque en la necesidad de innovar: crear nuevos productos y servicios que generen crecimiento y empleo y ayuden a afrontar los desafíos sociales.

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