18/ ITAcoronavirus

Una experiencia de inteligencia colectiva por el bien común


Durante la pandemia de la COVID19 creamos un grupo de técnicos multidisciplinar para tratar de ayudar a todos los servicios sociosanitarios que nos demandaron acciones en el ámbito tecnológico en los momentos de mayor sobrecarga del sistema público. Trabajamos como servicio esencial en el confinamiento ayudando a ensayar equipos y materiales médicos, mascarillas, batas, respiradores desarrollados de forma exprés por voluntarios, pulverizadores, lámparas o aplicando sistema de inteligencia artificial para diagnóstico o para bots automáticos de contestación de preguntas de la ciudadanía También participamos (e incluso lanzamos) el grupo de Telegram Coronavirusmakers en el que se llegaron a registrar y coordinar de forma autónoma mas de 16.000 personas de varios países, principalmente de Latinoamérica. Bajo una coordinación distribuida Se imprimieron miles de pantallas de protección (unos cientos en nuestras propias instalaciones) ante su escasez.

La labor mas especializada la desarrollamos apoyando hasta 5 iniciativas de construcción exprés de respiradores UCI, de las cuales la de mayor alcance fue la impulsada por Jorge Cubeles, Luis García y BSH y que se llegó a ensayar en la cámara EMC de ITAINNOVA. Lo aprendido en esos momentos sobre la enfermedad, los mecanismos de diagnóstico, las mascarillas, el suministro de oxígeno, los ensayos con diferentes tejidos para material de protección lo pretendemos transferir a la industria aragonesa.

Como todas las crisis, el impacto económico causado por el coronavirus responde a múltiples variables, pero está claro que las carencias existentes a nivel de tecnología y de inversión en I+D han sido una de las más importantes y ha debilitado las estructuras productivas de muchas empresas haciéndolas más vulnerables a los efectos de la crisis del coronavirus. En este contexto, la tecnología y en particular la asociada a industria 4.0 y a la digitalización resultan una tabla de salvación para muchas empresas con profundos efectos transformadores. Su principal resultante es que a partir de estas nuevas tecnologías podrán concebirse formas de gestionar plantas de producción y la prestación de servicios de manera más eficiente, optimizando recursos y reduciendo costes operacionales, mejorando al mismo tiempo la seguridad y eficiencia de los trabajadores, y generando la posibilidad de crear nuevos servicios y negocios.

Toca focalizarse en un plano más corto, en intentar paliar los efectos de la crisis del coronavirus en todas las empresas. Y ahí también la tecnología puede jugar también un papel crítico si pensamos en los retos principales a los que se enfrentan las empresas, en particular las pymes industriales, en esta situación: